El entrenador de fútbol base

El gran entrenador de niños no es necesariamente el que más táctica sabe,sino el que consigue que aprendan,compitan,se sientan seguros,quieran volver al siguiente entrenamiento y progresen como jugadores y como personas.

Entornos creados por el entrenador basados en autonomía,apoyo y dominio de la tarea se relacionan más con resultados positivos que en los ambientes crentrados en demostrar quién es mejor o en la comparación cosntante.

https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2025.1716745/

El entrenador no dee ser un «mando a distancia»

El entrenador tiene que enseñar a los niños a jugar,no jugar el partido por ellos.

U.S. Soccer lo expresa de forma muy interesante.El jugador debe tomar las decisiones en el campo y el entrenador debe estimular el pensamiento mediante preguntas,retos y situaciones de juego,en lugar de estar diciendoles continuamente donde colocarse,a quién pasar o cuando tirar.El aprendizaje mediante prueba y error forma parte del proceso.

Podemos enseñar un concepto-fijar al defensor,abrir el campo,mirar ante de recibir-pero luego hay que permitir que el niño reconozca cuando utilizarlo.

Autoridad si;miedo, no

El entrenador tiene que mandar.Un grupo de niños necesitan orden,normas,horarios,comportamiento y limites claros.Pero autoridad y autoritarismo no son lo mismo.

El entrenador bueno puede ser exigente y al mismo tiempo cercano.Explica por qué se hacen las cosas,mantiene las normas con todos y no necesita gritar constantemente para hacerse respetar.La investigación sobre apoyo a la autonomía muestra una relación clara con mayor motivación,satisfación de las necesidades psicológicas y bien estar de los/as deportistas.

El respeto que nace del miedo dura miéntras el entrenador está mirando.El respeto que nace de la confianza acompaña al jugador incluso cuando el entrenador no está.

El error tiene que formar parte del entrenamiento

Esto es fundamental en niños.

Si cada perdida provoca un grito,cada regate fallido una reprimenda y cada mala decisión supone ir al banquillo,lo que aprende el niño no es fútbol,aprende a no arriesgar.

Un buen entrenador corrige,evidentemente.Pero diferencia entre equivocarse intentando hacer algo correcto y actuar con dejadez.La FA recomienda una comunicación positiva y costructiva y pone incluso el ejemplo de evitar gritar una crítica inmediatamente después de un error y utilizar después el momento adecuado para analizar que ocurrió y que se puede hacer la proxima vez.

En lugar de gritar :

¡Pasala! , ¡Te dije que pasaras!

podemos preguntar:

¿Que viste?,¿Donde estaba tu compañero? ,¿Que otra opción tenias?

Estamos enseñando a pensar.

Gestión del vestuario

Un vestuario infantil debe tener normas:pocas,sencillas y constantes:respetar a compañeros ,entrenador y rival;escuchar cuando álguien habla;cuidar el material;esforzarse;aceptar el error de los demás y ayudar al compañero.

Pero hay otra cosa todavía más importante:el niño/a tiene que sentir que pertenece al grupo.

Los estudios sobre clima motivacional muestran que sentirse competente,autónomo y relacionado con los demás favorece la motivación y la permanencia deportiva;el apoyo social también aparece relacionado con menor abandono.

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1469029222000735?

Por eso el entrenador debe vigilar aquello que a veces puede pasar despercibido:

quién siempre se queda solo,quién recibe bromas constantemente,quien deja de hablar,quién comienza a llegar sin ilusión,quién domina demasiado al resto o que niño parece tener miedo a equivocarse.

No tratar a todos igual significa ser injusto

Con un matiz importante.Hay que tratar a todos/as con respeto,pero no necesariamente enseñar a todos exactamente igual.

Un niño/a necesita una explicación,otro necesita verla para entenderla.Otro necesita repetirla cinco veces.Uno necesita que lo frenes por que juega acelerado y otro confianza por que apenas se atreve.

El entrenador conoce progresivamente a sus jugadores/as y adapta su intervención.

Eso no significa favoritismo,al revés,significa lo contrario,y es dar a cada niño lo que necesita para progresar.

Minutos de juego

Especialmente en la primeras edades,dejar sistematicamente a los menos buenos jugando pocos minutos para ganar partidos es incompatible con una verdadera filosofía formativa.

La propia FA aconseja procurar tiempo de juego igualitario,sin dejar continuamente a los mismos suplentes en el banquillo ni priorizar siempre a los mejores.

Pero también es razonable que el entrenador valore la asistencia a los entrenamientos,la puntualidad,el compromiso, el esfuerzo y la actitud.El niño que entrena regularmente está participando en el proceso de aprendizaje del equipo y,en condiciones normales,ese compromiso deberia tener algún reconocimiento.

El objetivo debe ser encontrar un equilibrio:no convertir el banquillo en un castigo permanente para los jugadores de menor nivel,pero tampoco transmitir que entrenar regularmente y estar comprometido con el equipo carece de importancia.

Dicho esto,podriamos distinguir mucho entre faltar por faltar de compromiso y faltar por motivos que el niño no controla;enfermedad,estudios,cuestiones familiares ,etc,aunque en muchas ocasiones también debemos educar a los padres/madres en ese compromiso.

Todos deben tener oportunidades;el compromiso también debe tener valor.

Otra cosa diferente son en categorias progresivamente más competitivas,donde pueden introducirse otros criterios o directrices por parte del club.Pero incluso entonces el niño debe saber por qué,que debe mejorar y sentir que existe un camino para conseguirlo.

No puede haber niños que lleguen al campo pensando:

«da igual lo que haga,no voy a jugar»

En opinión ADG esto jamás deberia pasar en el fútbol formativo.